|
Más Talento, menos recursos.
Los recursos acuden al talento.
Los recursos sin talento provocan numerosos problemas y acaban desapareciendo.
La inteligencia y el buen hacer terminan por ser reclamados en cualquier parte. Al final, todo centro de poder económico quiere nutrirse de las personas con capacidades para poder hacer rendir todo su potencial. La inteligencia y la capacidad profesional cada vez son más demandadas como eje sobre el que construir una empresa.
Por el contrario, nada hay peor que tener los medios, poder económico o de cualquier tipo, y no tener la capacidad para gestionarlo. Cada decisión se vuelve en contra de sí mismo, precipitando la desaparición y el empobrecimiento de cualquier empresa o persona. En un tiempo donde las cosas ocurren cada vez de forma más rápida, el margen para enmendar los errores se acorta día a día.
Nunca antes como ahora fue cierto que el poder de las empresas reside en el talento que atesoran las personas que las forman y la capacidad para integrarlo y gestionarlo y no tanto en la propiedad de los medios físicos, ni económicos, porque estos últimos son mucho más fácil encontrar en otras empresas dispuestas a subcontratar sus medios en torno a una gestión y un proyecto sólidos.
.......... |